Primos españoles se calientan viendo porno Bondage

He regalado un viaje a mi mujer por nuestro aniversario de 25 años de casados y como contraprestación ella ha accedido a hacer realidad una de mis mayores fantasías sexuales: grabar un vídeo porno. Desde que nos casamos hasta ahora esa era la única espinita que tenía clavada con ella en la cama y ahora ya es todo un hecho. El resultado no es que haya quedado de lo más profesional pero bueno, da para unas cuantas pajillas.