70 años y todavía puede seducir a su nieto

Es lo bueno de tener como vecina a una abuela jubilada y viuda, que cada vez que está cachonda y necesita sexo, no duda en llamarte al timbre para que subas a rebajarle el calentón. Ayer noche estaba la mujer viendo su novela favorita y se le puso un ardor tremendo entre las piernas por el que tuvo que llamar a su joven vecino estudiante para que subiera para hacerle una pajilla antes de irse a la cama. Para follar no está ya pero no veáis cómo la menea.