Lo que toda ama de casa quiere

Estaba cansado de asumir el dinero que su amigo le debía, por lo que fue a buscarle a su casa por sorpresa. Él no estaba allí, pero si que se encontraba su esposa y comenzó a hablar con ella para explicarle que le debía mucho dinero. La madura le dijo que no podía pagarle, pero él quiso cobrárselo de otra forma. Empezó a tocarla y ella le dijo que así no podía hacerlo, él le dijo que si quería cubrir la deuda tenía que abrirse de piernas. Al final se dejó tocar, y lo cierto es que empezó a gustarle y a apetecerle. El hombre se desnudó y la puta empezó a comerle la polla, estaba gozando siendo infiel a su esposo.
Se la folló en el sofá hasta correrse en su cara. Nada más acabar la agarró del cuello diciéndole lo puta que era, y que si no quería que su marido lo supiera tenían que volver a follar. Ella por supuesto aceptó.