Dilo otra vez mami, ¿de quién son estas tetitas?

Después de la discusión con su marido, esta zorra madurita decide vengarse follándose a todo el que se cruza por su camino, desde los chicos de la mudanza hasta el camarero pero lo hace con todos a la vez montando una orgía descomunal. Incluso parece que le sobren agujeros y atributos para poder tener más pollas a su alcance. La guarra muestra una energía follando digna de cualquier primeriza. Tal es su calentón que no le importa que se sume el marido a la gran follada.