Tenía una deuda pendiente con el culo de su tutora

Inocente porque creía que el mundo es como en las redes sociales se muestra. Esa creencia de la estética ante todo y que todo se tiene que ver bien, es tan falsa como la misma falsedad. Algo que este chaval va a entender y además de una forma muy segura y satisfactoria, ya que su propia tía le va a hacer entender que lo mejor de todo es lo que se puede sentir. Su sobrino no tenía idea de lo bien que ella podía follar y ahora, luego que ella le hizo una mamada de polla y se la puso dura, él está muy contento mientras penetra su coño y descubre el verdadero sentido de la vida.