A la suegra le gusta en cuatro y por el culo

Siempre piensa en esos momentos en los que andaba día y noche con muchos hombres en fiestas y despertaba en sitios donde no tenía idea de cómo había llegado. Siempre sin bragas y con esa sonrisa de satisfacción sexual que le dejaba ser una zorra. Ahora, aunque esos tempos han pasado, no es que la esté pasando mal. Dado que siempre que esta su casa sola, su sobrino llega para ponerse cachondo y luego de mucho toqueteo y hacerle una mamada de polla, este le deja una buena corrida dentro del culo. Como lo hacían sus amantes, solo que ahora lo hace el pequeño.