Casada prueba con su entrenador personal

Luego dicen que somos machistas y que a la hora de elegir a una secretaria somos superficiales y solo nos fijamos en las apariencias. Pues para que veáis que no es cierto, yo he elegido a una madurita y ademas casada, sin intención de nada y resulta ser ella la que me pone contra las cuerdas todas las tardes en la oficina.