Aprovechando que su madrastra quería una enculada

Limpiar la casa y no deja de exhibirse. Es lo que pasa con el feminismo: se convence a sí mismas que no necesitan de un hombre para criar a sus pequeños y luego, la biología les restriega en la cara que no pueden hacerlo porque el cuerpo, siempre tiene necesidades. Y como esta gorda no se puede aguantar y se mete desnuda a la tina con su hijo. Él no sabe qué hacer y ella, como buena zorra, lo guía para que le agarre las tetas y luego suavemente empiece a meterle las manos dentro del coño. Tener un marido le habría facilitado la vida.