Anciana tenía una sorpresa debajo de las bragas

La milf colocó dos cámaras ocultas estratégicamente, la intención era demostrar que podía follarse a su hijastro. Una de ellas la tenía en el dormitorio, la otra en el salón. Cuando el chico llegó de clase le preparó algo de merendar y mientras tanto hablaba con él tocándole los hombros de forma cariñosa. Pero luego la zorra se agachó y comenzó a besarle, él no se lo esperaba. Aunque el muchacho no quería ella consiguió llevárselo a la habitación donde tenía la otra cámara, allí la guarra se desnudó y luego le quitó la ropa a él para comerle la polla. Había conseguido ponerlo muy caliente, se desnudó del todo y empezó a follársela como una perra. Lo hicieron hasta que ella vio que se iba a correr, entonces se lo llevó frente a la cámara escondida y consiguió que se corriera en su boca.