Vieja viuda de 72 años follada por su vecino

A ella le importó poco que su esposo y padre de aquél muchacho estuviera en casa. Esa zorra era toda una morbosa, y en cuanto el hombre se descuidó se agachó y comenzó a comerle la polla al jovencito. El muchacho por supuesto se quedó con la boca abierta y mirando hacia donde estaba su padre por si les descubría. Aquello le daba morbo a la puta, por lo que no se lo pensó a la hora de repetirlo en más ocasiones. Pero el chico siempre acababa caliente y sin meterla, hasta que finalmente la pudo pillar en la cama. Su padre ya no estaba en casa y fue ahí cuando finalmente se la folló penetrando esa vagina que tanto deseaba.