Follando con la madre de mi amigo

Entran dos amigos de lo ajeno a una casa cuya dueña ni imaginaba que le estaban cambiando las cosas de sitio y al ser sorprendidos se muestran abiertamente quitándose las medias de la cara para convencer a la señora de que todo quede en esa casa a cambio de unos pequeños favores sexuales. En cuanto se fija mejor la señora en lo que les cuelga de los pantalones se queda con la boca abierta.