La cerda se acuesta boca abajo para que su sobrino se la meta

Esto es lo que tiene dejar muchas horas sola a tu mujer en casa. Al final tarde o temprano siempre habrá algún cabrón que se aprovechará de ella y querrá follársela sabiendo que tú no estás en casa. A este comercial se le abrieron las puertas del cielo cuando esa señora le abrió la puerta y tan solo llevaba puesto un conjunto de lencería negro de infarto. En principio preguntó por el hombre de la casa, pero ella le dijo que no estaba y que si quería podía pasar a explicarle todo. Después de una breve conversación y viendo que se le había salido una teta, el trabajo podía esperar y como se suele decir: primero el placer y luego el deber.