estas dos reaniman a cualquiera

Eran tales las ganas que se tenían esta madura y su hijastro que él perdió la cabeza y acabó rajándole los pantalones, es decir, que estaba tan ansioso por follársela que cortó por lo sano y fue por la vía rápida. Fijaos si estaban cachondos ambos que incluso llegaron a follar en la cocina mientras el marido estaba a metro y medio tan tranquilo viendo las noticias en el móvil. Lo que pasa es que necesitaban más intimidad y rematar aquella situación tan sucia, así que se fueron a la habitación para echar el polvo de sus vidas.