Venga mamá, que no va a pasar nada joder!

Esta guapa madurita quería conocer a los novios de sus hijas y les hizo invitarles a casa a comer para formalizar la relación entre ellos. Después de verlos le encantaron, le pusieron muy cachonda y decidió mandar a sus hijas a comprar algo de postre para quedarse a solas con ellos. No tardó ni diez segundos en insinuárseles después haberse tomado 2 copas de más y les pegó una tremenda follada para asegurarse de que eran buenos yernos. Sus hijas todavía siguen sin enterarse de aquello.