La abuela Carmen quiere la leche dentro

Desde que mi abuela me hizo una mamada no he dejado que ninguna jovencita me vuelva a tocar la polla. Ninguna mujer le había puesto tanto cariño a una relación sexual como lo hizo mi yaya. Ahora ando preguntando a mis amigos si podrían presentarme a sus abuelas para ver si hay alguna viuda y quiere tener una relación conmigo. Por un lado disfrutaré más del sexo y por otro, seré firme candidato a quedarme con su herencia.