El chocho peludo de mamá es toda una delicia

La vida en estos días es muy dura. No es lo mismo que hace unas décadas en las que podías vivir de lo que cultivabas o cazabas, ahora tienes que esclavizarte en una fábrica. Eso hizo que yo buscara alternativas para poder vivir de una forma decente. Y mi abuela, también entiende mi situación, me ha puesto un piso para vivir donde ella paga la renta y todos mis gastos. Lo único que tengo que hacer es follar todos los días. Algo que honestamente haría gratis, pero ya sabes: no metes la polla dentro de un coño sin cobrar, cuando alguna zorra está dispuesta a pagar.