70 años y todavía la abuela levanta machos en la calle

A su edad, jamás pensó que eso del amor iba a existir. En sus tiempos, era ese alguien que se iba meses de cacería y luego volvía para darle sexo con mucha furia y luego irse nuevamente para alguna guerra o negocio muy lejos. Ahora, la abuela está convencida que está enamorada de la polla grande de su nieto. Y no piensa dejar de chuparla todos los días. Le gusta mucho tenerla en la boca y que ahora las personas se aseen, ayuda mucho también. Luego empieza a flipar cuando la tiene metida dentro del coño ya que eso le provoca muchos orgasmos. Algo que tampoco existía antes.