Su sobrino es obediente y tiene la polla muy grande

Seguimos sin entender cómo es posible que a algunos no les gusten las tetas grandes y prefieran las típicas tetillas de cabra pequeñitas. A ver, es totalmente respetable porque todo el mundo tiene sus gustos, pero donde estén unas mamas y unos pezones gordos que se quite lo demás. El hijastro de esta mami se quedaba hipnotizado cada vez que la mujer se ponía un escote generoso y obviamente ella se daba cuenta. Al final por pena o porque en el fondo no era más que una golfa, le dio al chico lo que estaba pidiendo a gritos y fue una ración de sexo que lo dejó con las piernas temblando.