Pasa un verano inolvidable con su madrastra

Se ve que esta madre infiel no tiene suficiente con ponerle los cuernos a su marido y cada vez que se tira a un tío lo llama por teléfono para que escuche cómo gime y goza mientras se la follan por detrás en la postura del perrito. Sarna con gusto no pica como se suele decir y es que el pobre marido sigue atendiendo a sus llamadas aún sabiendo que no le va a gustar mucho lo que escuche, o si, nunca se sabe, al final dicen que los cornudos acaban cogiéndole el gusto a la situación e incluso es lo que más cachondos los pone.