Dos señoras españolas para el niño polla

Los años pasaron y ya no son esos críos que hacían travesuras cuando nadie los estaba viendo. Tampoco tenían que esconderse mucho, ya que siempre durmieron juntos y compartieron todo. Aprendieron a hacer muchas cosas juntos y ahora, que ya esta vieja, la mujer acostumbra a follar con su hermano. Una tradición que prefiere seguir ya que le gusta mucho meterse su polla dentro del coño. Es la primera que se ha metido y eso le trae buenos recuerdos. Además, él sabe cómo hacerla gozar y tienen la confianza suficiente para poder pedir las cosas que les gusta.