Es un vicio lo mucho que me gusta follar a esta vieja

Siempre escuchó como ella se quejaba de su padre cuando estaba. Parece que de alguna forma, nunca encontraba ese punto donde podía decir que era suficiente y ya podía estar complacida. Aunque parece que era con cualquier cosa, él decide que ahora tiene que hacer algo para ver si ella puede cambiar esa forma de ver el mundo. Y por eso que le ha dado una enculada de la hostia a su madre. Quería que ella sentirá lo que es que le destrocen el culo mientras le meten una polla. Que gritara muchas veces de placer y dolor, que termina siendo lo mismo y con eso, quedar satisfecha.