Le tenía ganas a su prima madura

Se suelen hospedar señoras maduritas de cierto nivel económico medio-alto y son buenas clientas que acuden a menudo porque les encanta el servicio personal que hay de habitaciones. Nada mas llegar a la habitación una copa de champan en la mano y solicitar que algún joven camarero les atienda con cualquier excusa para empezar la feliz estancia que se prolongará durante días de sexo y alcohol.