Mamá se empeñó en romperle las pelotas

Estas son las propinas buenas colegas y nada de unos cuantos euros que no llevan a nada. No tíos, que una ama de casa se quite los leggins y te la folles a pelo sin ni siquiera quitarle el tanguita es la mejor recompensa que te pueden dar en tu vida y mucho más después de un duro día de trabajo. Pues hoy este repartidor no tuvo que rendir cuentas a los jefes por llegar tarde y es que era su último reparto, así que ya te puedes imaginar lo bien que terminó el día para el muy cabrón y encima corriéndose dentro de esa guarra.