¿Quieres subir a ver mi habitación?

La muy zorra sabía que no llegaría hasta bien tarde y decidió darle un gusto a su bien conservado cuerpo follándose al nuevo amigo de su hijo mientras esperaba. Ella consiguió lo que andaba buscando, un buen polvo con un cuerpo joven y él se marchó de casa sin haber visto a su amigo, a quien no podrá mirar a la cara de nuevo al menos en un tiempo.