¿No te importa que me folle tu amigo verdad?

Algunas secretarias se toman demasiado en serio su trabajo y quieren conservar el puesto a toda costa. Su filosofía es que si el jefe paga pues es el que manda y tienen que obedecer a todo o casi todo lo que les pidan. En este caso tampoco le supone ningún problema a esta madurita desnudarse delante de su jefe y que se desahogue con ella cuando está estresado por la acumulación de trabajo. De hecho lo ideal cuando estás saturado es parar, reflexionar y si puedes echar un buen polvo mucho más que mejor, sin duda es lo más efectivo para retomar el trabajo con más ganas y relajado.