Te voy a destrozar guarra

Lo pasa muy mal esta rubia madurita cada vez que su marido tiene que marchar a algún viaje de trabajo. Está acostumbrada a follar a diario y cuando está sola tiene que echar mano de su consolador para aliviarse. No quiero ni imaginar los polvos que le tiene que pegar al marido cada vez que se reencuentre con él.