Esas guarradas no se las hace su marido

Fueron unos días maravillosos. Le lavo la ropa, limpio la casa y mantuvo la mesa llena de comida caliente todos los días. Eso le hizo recordar esos días en los que era un crio y no tenía que preocuparse por nada porque ella siempre lo iba a proteger. Ahora es un adulto y tiene que lidiar con eso implica. Solo que antes que se vaya mamá, tiene que darle una buena follada para que tenga ganas de volver a visitarla. La está despidiendo mientras le mete la polla en la boca y además, luego que la tiene dura, la pone a cuatro patas para penetrarla y hacerla gozar.