A la vieja le gustan los chicos vigorosos

Despertar todos los días es un problema para él. No importa que ponga el despertador o que esté ocurriendo un terremoto, él no abrirá los ojos porque sencillamente su cuerpo no está acostumbrado a la esclavitud que significa madurar. Entonces su mamá tiene que seguir haciendo el trabajo que ha hecho desde que él nació. Siempre, antes de irse al trabajo, tiene que follar a su madre porque ella es quien le lleva el desayuno a la cama y lo despierta ara que no llegue tarde. Luego que ha complacido el coño de la rubia, entonces sí se puede ir a ganarse la vida como otro esclavo más.