Perdiendo la mano en el tanguita de su prima

Mi suegra es una mujer madura y viuda. Siempre que me ve se me insinua, a pesar de que salgo con su hija. Pero se ve que la falta de polla ha acabado por desquiciar a esta mujer, que a pesar de su edad todavía es atractiva. Un día decidí seguirle la corriente, y ya puedes imaginarte como acabó la cosa. La tumbé y se la metí en su coño peludo y maduro. Ella sonreía, tal vez porque había sido capaz de quitarle el chico a su propia hija. Al final me corrí en su boca mientras ella lamía todo mi semen.