Las bragas de mi madrastra no mentían

En su casa, rigen sus reglas. Es su hogar, ella es la única mujer y es la única que pone reglas. Literalmente es su reino y cualquier cosa que pase ahí, es porque ella así mismo lo ha querido. Y por eso es que su hijo la puede follar aunque ella este dormida. Tiene la orden de no esperar a que ella despierte para meterle la mano dentro del coño. Ella se pone caliente igual, ese estado entre sueño y casi despierta, le gusta mucho y luego la sorpresa de tener una polla dentro, le parece muy excitante. Y además, es su pequeño que no tiene por qué esperar, puede clavarla en cualquier momento.