Clavando a su madrastra en la cocina de la casa

Es increíble el olor que se puede sentir a una cuadra de la casa. Voy llegando de la universidad y ya puedo sentir el aroma a comida que me atrae como una mosca a la mierda. Y yo voy directo a ahí donde sé que me van a alimentar. El problema es que antes de cenar, tengo que follar a mi madre. Es una regla que ella ha puesto y yo no soy quien para cuestionar. Soy obediente y por eso dejo que me chupe la polla y luego que la tengo dura, lo hago rápido para poder comer ya que siempre llego con hambre. Aunque a veces me tardo un poco porque se siente bien su coño.