La tetona quería probar un buen rabo negro

Caminar por la casa como ella quiere hacerlo, es su derecho. Es su hogar y nadie le puede decir cómo tiene que andar en su propiedad. Mas, sin embargo, también es verdad que la no estar sola, eso termina por afectar a las personas que ahí conviven con ella. En este caso, se trata de su hijastro, quien ve como ella anda desnuda y entonces se ha puesto muy caliente. No es su culpa, sobre todo porque ella misma le agarra la polla y luego que le hace una mamada, entonces ya no tiene más opción que metérsela dentro del coño y hacerla gozar como seguramente, no lo hace su padre.