La abuela prefiere el semen en su boca

Parece mentira que una mujer de su edad pueda llegar a ser tan puta, pero ella es la prueba de que los años dan igual. A sus 75 años sigue teniendo las mismas ganas que cuando era joven, y por suerte para ella pudo encontrar a un chico de mucha menos edad que le diera lo que ella tanto necesitaba. Lo primero que hizo fue descubrir sus tetas y comenzar a lamérselas. Luego fue bajando hasta llegar a su coño, la abrió de piernas y lamió toda su vagina. Se puso bastante cachondo, por lo que se sacó la polla y la anciana se la comió.
Tras la mamada la penetró, su coño estaba totalmente cubierto de pelo. La zorra volvió a disfrutar como tanto deseaba, y el chico pudo follarse a la anciana hasta que acabó corriéndose sobre su coño.