Con 84 años sigue disfrutando de pollas jóvenes

En sus ratos libres a esta enfermera le encanta hacer videollamadas a su sobrino y zorrear para ponerlo cachondo. No se puede tener una relación más sucia y excitante a la vez que esta, pero la cosa no sólo queda en videollamadas porque cuando la mujer sale del trabajo va directa a casa del jovencito. Digamos que lo pone a mil para que en cuanto llegue a su casa le eche un buen polvo. Y pensar que mujeres como estas te las puedes cruzar a diario porque son señoras normales y corrientes… joder, nunca más volveré a un hospital de la misma manera :P.