Luego que limpia la casa disfruta la polla de su hijastro

La vida fue bonita con ella y aunque, seguramente no lo merecía, la verdad es que el mundo benevolente con las mujeres. Mientras más zorras más suerte tienen y aun, ya con 80 años, podemos ver como esta vieja todavía sigue comiendo pollas. Parece que no dejara de hacerlo hasta el día de su muerte. Y algunos, a quienes ella hace correrse, estarán felices sabiendo que ha sido larga y satisfactoria su existencia. También tiene un coño funcional que hace todo lo que debe hacer. Por eso decimos que aun siendo una anciana, sigue siendo muy puta y seguramente siempre lo será.